La última cuesta
Le había inutilizado los frenos con una calma gozosa, como quien teje un sortilegio, como quien, en plena epifanía, alcanza una revelación que lo desborda y abraza una paz liberadora.Al doblar la esquina, alcanzaríamos lo más alto de la implacable cuesta del Chapiz. El Sacromonte sudaba el calor de julio y tras la Alhambra escapaba […]



