Tenía pendiente montar un episodio sobre Egiptología en El Disfraz de Polifemo. Era, sin duda, una empresa arriesgada, ya que uno siente interés por todo lo relacionado con el Egipto faraónico y esa faceta fascinante de la historia antigua. Pero una cosa es que a uno le fascine un tema y otra muy distinta es ser lo razonablemente experto en él como para conducir un programa sobre Egiptología de forma solvente.
Mis conocimientos sobre esa época son escasos y poco rigurosos, limitados al cine clásico –con la maravillosa e inolvidable Elizabeth Taylor en el papel de Cleopatra en la película homónima, Tierra de Faraones, Los Diez Mandamientos, Sinuhe el Egipcio (en su versión cinematográfica o literaria); o a varias de las novelas del añorado Terenci Moix, del prescindible aunque iniciático Christian Jacq, o al reciente descubrimiento del entrañable Abraham Juárez (La conjura del harem y La faraona oculta)–, además, por supuesto, de cualquier reportaje, artículo o documental que, de forma casual, se me ponga delante, sin olvidar todo aquello que haga Nacho Ares.
Todo ello contribuye a una cultura general mínima, aunque sesgada, llena de mitos –cuando no de falsedades– e insuficiente como para atreverse a ser anfitrión en condiciones de presentar un podcast sobre egiptología. Pero, dado que de conocimiento me falta (tanto en el sentido de formación como en el de sensatez) y de inconsciencia me sobra, me he aventurado a montar este episodio.
Y si mis limitados conocimientos sobre la materia pudieran parecer una barrera para montar este episodio, la preproducción tampoco fue cosa menor; en el mundo científico es menos común de lo que pudiera parecer encontrar a una persona que, además de experta, tenga predisposición para compartir su conocimiento, y menos aún fuera de los foros más sesudos y elitistamente científicos. Afortunadamente, hay gratas excepciones, como las egiptólogas Angie Jiménez-Higueras (Universidad de Granada) y Lucía Díaz-Iglesias (CSIC), que protagonizan este episodio.
Que Angie y Lucía aceptaran gustosamente ser entrevistadas no significa que haya sido fácil materializar tal positiva voluntad, pues, desde que establecimos el primer contacto con Angie hasta que grabamos el episodio, pasó casi un año para poder agendar, entre los tres, una tarde idónea para grabar. Esto indica que, cuando hay buena predisposición, al final se cuadran las agendas.
Lucía Díaz-Iglesias (a quien, en la presentación, torpemente despojo de la primera parte de su apellido) y Angie Jiménez-Higueras son las responsables del Proyecto Escribas del Reino Nuevo en Tebas, a través del cual realizan un estudio de las cámaras funerarias de Sheikh Abd el-Qurna en Luxor, Egipto, donde pasan largos periodos restaurando y documentando inscripciones y textos funerarios de la época.
En el episodio que les presento, nuestras invitadas explican cómo la aplicación de tecnologías modernas —desde la fotografía digital de alta resolución y la fotogrametría hasta técnicas de infrarrojos y arqueometría— está revolucionando la epigrafía y permitiendo analizar con detalle el trabajo de los escribas. Veremos también cómo, a través del estudio de trazos, correcciones y técnicas forenses, es posible identificar rasgos individuales de estos artesanos del escrito, incluso detalles tan curiosos como si eran diestros o zurdos.
No adelanto más de la entrevista, en la que, aunque no pude disimular del todo mis lagunas sobre el tema, me resultó de lo más gratificante e ilustrativa. Ojalá les guste escucharla tanto como a mí prepararla y grabarla.
