La ficción sonora se convirtió en un recurso habitual en los capítulos de la primera temporada del podcast El Disfraz de Polifemo, y era algo que echaba mucho de menos. Por eso hoy os presento un episodio especial: una ficción sonora basada en un relato que publiqué aquí hace no mucho: Desmemorias.
Echaba de menos la ficción sonora, tanto las pequeñas píldoras que aparecían como complemento en los capítulos iniciales del podcast, como el proyecto a lo grande en el que me empeñé en 2024: Lúpulo Cas9, una serie de ficción sonora con su buena dosis de ciencia integrada. En aquel proyecto —enorme para mis limitadas posibilidades— tuve el lujo de trabajar con Nancho Novo, uno de los grandes actores españoles, con Jéssica Cerón, una tremenda actriz murciana, y con un buen montón de amigos y amigas que me ayudaron a sacarlo adelante de forma bastante profesional… pese a que no despertó el interés de ninguna plataforma de streaming, lo cual, seamos sinceros, es poco menos que imposible si no te conoce ni el tato y, además, eres de pueblo. Si aún no la has escuchado, te invito a que lo hagas, aunque solo sea por la barbaridad de horas y esfuerzo que lleva detrás.
Una ficción sonora convencional implica un elenco amplio, lo cual hace que hasta una historia breve necesite varias voces, y eso siempre complica las cosas: tienes que implicar a otras personas, coordinar agendas, o directamente rascarte el bolsillo para pagar a actores y actrices, porque a nadie le gusta trabajar gratis (y con razón).
Así que, pensando que Desmemorias había quedado bastante apañado como narración —aunque sin diálogos—, me animé a convertirlo en una ficción sonora narrativa, que es, quizá, el término más acertado: no es una ficción sonora al uso, pero tampoco es un audiolibro, ya que lleva un diseño sonoro cuidado.
Publicar los capítulos en YouTube obliga a que sean vídeo, y por tanto había que contar con imágenes. Como dibujar no es precisamente uno de mis talentos —ya quisiera yo—, recurrí a la IA para crear una serie de ilustraciones. Y ojo: las hizo la IA, sí, pero las indicaciones, el estilo y el acabado salieron de mi cabeza. Y no es por tirarme flores (o sí), pero quedaron bastante bien, y no todo el mundo puede decir lo mismo, así que algo de mérito tendrá mi parte, digo yo.
En definitiva: espero que disfrutéis de la historia y del trabajo de diseño sonoro tanto como yo he disfrutado dándole forma.
