Cinta abierta

Yo inventé el ADT (Artificial Double Tracking)… después de los Beatles

En los años 80 del pasado siglo asistí a un taller de radio en la Universidad de Murcia (gracias, Joaquín, por sembrar aquel gusanillo), fruto del cual unos cuantos locos terminamos haciendo una proto radio universitaria con la tecnología de la época. Puntualmente nos echábamos una mano unos a otros para grabarnos, y un día me tocó a mí hacer el control de sonido para unos compañeros que pretendían lanzar un programa titulado Gaudeamus Igitur. El problema: no contaban con ninguna grabación del clásico tema universitario que pudieran usar como sintonía.

Desde pequeño había manejado casetes con regularidad para hacer mis grabaciones caseras de la música que escuchaba en la radio (algo típico entre boomers melómanos) e incluso tenía un aparato de doble pletina (el no va más de la época). Así que se me ocurrió una solución ingeniosa para conseguirles una sintonía. En el mítico local de Radio Termita, donde grabábamos aquellos programas, había un equipo de grabación con varios aparatos de casete. La solución me pareció evidente en ese momento: puse a mis tres compañeros a cantar Gaudeamus Igitur lo mejor que fueron capaces —dos o tres tomas— y, acto seguido, los mandé a tomarse un café.

\"\"
Radio Termita, 1984

Mientras ellos disfrutaban de su café, elegí la mejor toma e hice una copia en otra cinta. Luego reproduje ambas copias simultáneamente y las grabé en una tercera cinta, repitiendo el proceso varias veces. Cuando mis intrépidos colegas regresaron, se encontraron con un coro de 24 personas (3x2x2x2) cantando Gaudeamus Igitur. Yo mismo alucinaba con el resultado. Ese día, mis compañeros consiguieron su sintonía, y yo me fui a casa con la satisfacción de haber hecho algo ingenioso. Y tan ingenioso, demonios, que sin saberlo había reinventado la técnica del ADT (Artificial Double Tracking).

El ADT es una técnica que usó Geoff Emerick, el ingeniero de sonido de los Beatles en los estudios Abbey Road, para procesar la voz de John Lennon en algunas grabaciones. Lo hizo porque al de Liverpool no le apetecía doblar pistas, es decir, cantar y grabar dos veces lo mismo para dar más cuerpo a la voz. La técnica consiste en duplicar una pista de sonido con una leve desincronización y, según el caso, aplicar tratamientos diferentes a cada pista (paneo, ecualización…) para lograr un sonido más pleno. Hoy en día, con un DAW se hace en cuestión de segundos, pero por aquel entonces requería cinta magnética (en nuestro caso casete cerrada casera) y cierta dosis de maña.

El caso es que yo, sin formación en la materia y a fuerza de pura intuición, inventé una técnica ya inventada. Cierto es que no fui un pionero, pero lo hice sin haber oído hablar nunca de ella. Entonces me pareció lo más natural del mundo, pero pensándolo ahora, creo que haber llegado a esa solución tras apenas unos segundos de reflexión tiene su mérito, ¿no?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *